IS: no son deducibles los gastos asumidos por el Barça por actas incoadas a un jugador

Publicado: 28 noviembre, 2018

Club de futbol Barcelona. Improcedencia de la deducción de los gastos derivados de las actas incoadas a un jugador.

Sentencia de la AN de 12/07/2018

Hechos:

El club de fútbol suscribió un aval para hacer frente a las liquidaciones de las actas incoadas a uno de sus jugadores.

En el ámbito concreto de las grandes estrellas del futbol, es sabido que era práctica habitual garantizar un neto al jugador. Eso implica que la retribución abarca tanto el líquido que se abona, como el pago de impuestos y, por extensión, como es el caso, correr con los costes fiscales o de otro tipo diferidos que pudieran generarse en el futuro a partir de aquella relación laboral establecida entre Club y jugador. Concurre, por tanto, el indispensable requisito de correlación entre ingresos y gastos y la vinculación del compromiso del Club con un beneficio directo para él cual es el buen rendimiento que se espera de un astro del futbol cuando está satisfecho en su relación con el Club para el que presta sus servicios.

La Inspección rechazó la deducibilidad de tales gastos, postura confirmada por el Tribunal Económico Administrativo Central en la resolución que se revisa, por considerar que la entidad a pesar de los requerimientos de la Inspección en tal sentido, no aportó la documentación necesaria para acreditar la correlación de los controvertidos gastos con los ingresos declarados.

La AN:

Este Tribunal ha declarado en reiteradas ocasiones que no es suficiente, a los efectos de la deducibilidad de un gasto, el hecho de su contabilización y documentación mediante la aportación de factura, sino que la norma fiscal exige la realidad de la prestación y la necesidad del gasto, en íntima relación con la obtención de los ingresos. La situación que se plantea en el presente litigio surge porque la Inspección no consideró probada la efectiva prestación de los servicios, y ante dicha circunstancia la Sala considera que no es suficientemente expresiva y detallada la demanda para destruir a su favor la presunción “iuris tantum” a que remite la aplicación en el procedimiento administrativo de las reglas sobre la carga de la prueba.

Por ello no se comparte por la Sala el criterio de la actora que considera que es la Administración quien debe probar que dichos gastos constituyen una liberalidad, mencionando simplemente que resulta indiscutible que junto a lo que podrían ser retribuciones en especie a empleados o gastos de funcionamiento de la empresa (convenciones, seminarios) existen atenciones a clientes que no pueden tener otro motivo que mantener o aumentar la clientela, lo que determina la deducibilidad del gasto.

 

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